En la Gran Manzana celebran el Día de la Igualdad Salarial con claras preocupaciones ante ataques a políticas federales de equidad e igualdad
El Estado y la Ciudad de Nueva York tienen las legislaciones más avanzadas del país para reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres. Además, se considerada ilegal pagar menos a una persona en función a factores como su raza, religión o identidad de género. Sin embargo, la verdad es que todavía todas las mujeres neoyorquinas, que trabajan a tiempo completo, aún ganan solo 87 centavos, en comparación con cada dólar que reciben los trabajadores masculinos.
Este lunes, cuando se celebró el Día de la Igualdad Salarial, portavoces de organizaciones sindicales y líderes electos, reunidos en la sede del Concejo Municipal, recordaron que cuando se echa un vistazo a la realidad de los ingresos de las mujeres de la minorías, el asunto es mucho peor.
Como destacan portavoces de la coalición PowHer de Nueva York, compuesta por más de 100 organizaciones por la justicia de género y racial, las hispanas ganan 60 centavos por cada dólar obtenido por un hombre, las negras 66 centavos y las nativas americanas 55 centavos, respectivamente.
“Este año, esta celebración no tiene el mismo significado, porque el nuevo gobierno de la Casa Blanca tiene bajo ataque todos los programas de diversidad, equidad e inclusión. Los hombres ganan más que las mujeres, aunque tengan el mismo cargo. Y aunque en Nueva York hemos tenido avances, ahora sentimos que podemos retroceder”, exclamó Gloria Middleton, presidenta de CWA 1180.
“El sistema es injusto”
Estas cifras muestran el universo de los trabajos formales sindicalizados y profesionales, porque lo que pasa con las mujeres migrantes indocumentadas que en algunos casos, deben aceptar incluso por debajo del mínimo legal, forma parte de estadísticas que definen prácticas de esclavitud moderna.
Los manifestantes de esta red de defensa del salario femenino, interpretan que en actualidad, muchas medidas federales amenazan los derechos de nuestras comunidades y familias en todo el país. Pero particularmente en lo que se refiere al rol de las mujeres en la economía.
La costarricense Ingrid Brown acudió a esta concentración con elevadas preocupaciones, porque aunque ha seguido de cerca como activista sindical, el progreso de leyes locales y estatales para garantizar la equidad, en los hechos la diferencia entre los ingresos de mujeres y hombres sigue siendo amplia.
“Observamos todos los días, que mujeres que hacen el mismo trabajo, incluso con mayor eficiencia y responsabilidad se les paga menos. No importa si usted tiene más educación, no importa si da lo mejor de usted. Todo el tiempo, hay una persona que no es de color, que gana más que usted”, razona Ingrid.
La activista reconoce que la brecha es menor en Nueva York, si se compara con otros estados.
“En muchos casos trabajamos hasta 20 horas, porque al llegar a casa, tenemos otras obligaciones. El sistema sigue siendo injusto”, acotó.
Según un estudio del Centro Nacional de Derecho de la Mujer (NWLC), por la brecha salarial las mujeres latinas con un trabajo profesional, a tiempo completo, pueden perder más de un millón de dólares en el transcurso de una carrera de 40 años, en comparación con los hombres blancos no hispanos.
Millones en “pérdidas”
Según un estudio del Centro Nacional de Derecho de la Mujer (NWLC), por el abismo salarial la población femenina latina con un trabajo profesional a tiempo completo, pueden perder más de un millón de dólares en el transcurso de una carrera de 40 años, en comparación con los hombres blancos no hispanos.
Para las afroamericanas las pérdidas son de casi $900,000 dólares.
En Nueva York un reporte de Hispanas Organizadas por la Igualdad Política (HOPE) comprueba cómo las profesionales siguen en general ganando mucho menos que los hombres. Lo interesante es que siguen aumentando su tasa de graduación en la escuela secundaria y universitaria. También sigue en alza el promedio de féminas, en posiciones empresariales, que han roto la barrera de los $100,000 de salario al año.
En este escenario, en Nueva York, el 25.7 % de todas las latinas tienen una licenciatura o un posgrado, una tasa superior a los promedios nacionales que alcanzan el 21.6%. Pero el lado “oscuro” que revela esta panorámica, es que para las jóvenes latinas que no tienen el inglés como primera lengua y se autodenominan como inmigrantes, la tasa de graduación en secundaria sigue siendo muy baja. Con tendencia al descenso.
Más protecciones
Por su parte, la concejal Diana Ayala, vicepresidenta del Concejo Municipal explicó que todavía hay mucho por hacer en la Gran Manzana, para reducir estas brechas en los ingresos.
En la última década, se han aprobado más de una docena de legislaciones locales para lograr este objetivo. Más recientemente se presentó el anteproyecto 0808-2024, que aclara cómo los empleadores determinan el rango salarial por un puesto de trabajo.
“Una vez contratados, los trabajadores tendrán derecho a recibir información sobre su remuneración para cualquier puesto similar al suyo. Me enorgullece apoyar a PowHerNY, en su lucha por la equidad salarial para las mujeres, en este Día de la Igualdad Salarial. Mantenernos unidos nunca ha sido tan importante ante la presión sin precedentes, que enfrentamos del gobierno federal”, consideró.
El dato:
$1 millón puede “perder” una mujer hispana en una carrera profesional de 40 años si se contrasta con los ingresos de un hombre blanco, según un estudio del Centro Nacional de Derecho de la Mujer (NWLC).